viernes, noviembre 13, 2009

Bienaventurados los idiotas


Porque hoy ha sido hoy, y quiero explicarme en palabras de otros, acudo a Leopardi:


Los tímidos no tienen menos amor propio que los arrogantes. Acaso tengan más o, si se quiere ver de otra manera, más sensitivo. Por eso es por lo que temen y se guardan de no zaherir a los demás; no porque la estima que sienten hacia ellos sea mayor que la sentida hacia los insolentes y los osados, sino para evitar las propias heridas, teniendo cuenta el extremado dolor que reciben con cada ofensa.

Y añade:

No creo que honra mucho, no sé si referirme a los hombres o a la virtud, el que en todas las lenguas civilizadas, antiguas y modernas, las mismas palabras significan bondad y tontería, hombre de bien y hombre sin valor. (...) Constante juicio de la multitud y contradicción del lenguaje con el razonamiento, constantemente disimulado, es que nadie, que pueda elegir, elige el ser bueno: los tontos son buenos porque no pueden ser otra cosa.


Terrible cosa qué creer. Y más terrible aún:


La raza humana y , sólo con excepción del individuo, una mímina porción de ella, se divide en dos partes: unos que hacen uso de la prepotencia y otros que la padecen. Y como no hay ley, ni fuerza alguna, ni progreso de filosofía ni de civilización que pueda impedir que hombre nacido o por nacer no pertenezca al bando de los unos o de los otros, se deduce de ello que quien pueda elegir que elija. Aunque la verdad es que ni todos ni siempre pueden hacerlo.


Desengañado Leopardi. Yo creo que él eligió pese a su mala opinión del género humano, y creo que sufrió mucho por eso. Bienaventurados los buenos idiotas que en este mundo de "listos" eligen serlo.

jueves, noviembre 12, 2009

¿Quién se ha llevado a Senda?


A Mari Luz le han quitado sus dos perras. Gilda desapareció hace un año, durante la primera semana de noviembre. Este año, se han llevado a Senda. También durante la misma semana del año. ¿Qué ocurre con los perros en Yecla? No es el único caso. Desaparecen o son envenedados. La más terrible hipótesis es que se las llevan para usarlas en las odiosas peleas de perros. Pero, ¿y lo envenenamientos? Mari Luz nos lo cuenta en el Periódico de Yecla:

Resulta que cuando perdí a Gilda, que fue la primera, después me enteré de que en las mismas fechas habían desaparecido otros perros por el vecindario. Ahora ha desaparecido Senda y hoy me he encontrado a un vecino dando vueltas con el coche buscando a su perra también desaparecida. En otra casa, a menos de 800 metros de la mía, ha muerto otro perro envenenado esta misma semana.

¿Está pasando algo con los perros en Yecla? ¿Alguien se los lleva o los mata?

Tengo constancia de más envenenamientos también en otras zonas ¿quién tiene interés en envenenar a los perros? También sabemos que existen en Yecla perros de pelea, dicen que quienes los entrenan se llevan perros domésticos para que los de pelea se ensañen con ellos y así estar entrenados. Además de parecerme una práctica repugnante, es ilegal y se puede denunciar


Denunciemoslo.

lunes, noviembre 09, 2009

Muros y vergüenza


Hace 20 años que el despiste desesperado de Günter Schabowski permitió la apertura del muro, y su posterior caída. Sobre como se llevó después la reunificación de Alemania habría mucho que decir, pero no es lo que se conmemora. Cayó el muro de la vergüenza. Por favor, no olvidemos que ahora mismo tenemos otros en pie, como el muro que convierte en prisioneros a los habitantes de Gaza. Para ellos no hay fuegos de artificio.

domingo, noviembre 08, 2009

Scorpions Wind Of Change

sábado, noviembre 07, 2009

Imaginarios

Y hablando de imaginarios, coíncidencias y patrones, en torno a la celebración del dia de la Salud Mental el pasado 10, y tras visitar la exposición "Pinacoteca Psiquiátrica", empecé a dar vueltas por la web sobre atención pública vs. atención privada, y encontré la cita de un artículo del dr. Desviat en el blog "Despeus per la salut publica", con clara mención al thatcherismo que inevitablemente me llevó a la celebrada recuperación de mi canalla favorito, el magus Constantine, de la mano de Angy Diggle. En fin, separemos los incredientes del caldo.
Una de las cosas a las que se refiere el artículo del dr.Desviat sobre la intervención del Estado en la salud mental en particular es precísamente la demanda de los ciudadanos y como influye en ella

la representación social, el imaginario que de la enfermedad y de la atención tiene la ciudadanía.

Ese imaginario que ignora de hecho al propio paciente según vemos a diario en la prensa, para centrarse en el morbo y en la carga social. Cita Desviat al resucitado capitalismo primitivo que regresó con Thatcher y Reagan aludiendo al senador Kennan, predicador fundador del neoliberalismo, que escribió:

...dejar de hablar de objetivos vagos e irreales, como los derechos humanos, el aumento de los niveles de vida y la democratización y operar con genuinos conceptos fuerza (?) que no estuviesen entorpecidos (!) por eslóganes idealistas sobre altruismo y beneficencia universal, aunque los esloganes queden bien, y de hecho sean obligatorios, en el discurso político.

El dr.Desviat está a favor de lo público y nos habla de la falacia con que se nos vende la administración privada de la salud. De hecho, es más cara y además supone una pérdida del control de la ciudadania sobre sus recursos, reduciendo la salud al ladrillo. Casi todo se va en hacer hospitales. Pero, claro, en concreto, el tratamiento adecuado de la salud mental requiere una "multiplicidad de prestaciones" que no da beneficios.
Y así llegamos a Diggle, último guionista de mi querido Constantine, al que consigue extirpar la locura y la ansiendad de la culpa -ójala fuera tan fácil, ójala se puediera conjurar así- en el mismo lugar de su tormento, Ravenscar, que de Secure Facility for the dangerously deranged(Instalaciones de seguridad para trastornados peligrosos)de administración pública, pasó al sector privado con la Thatcher y fue convertido en casino por Blair.


Dice en off el propio Constantine:

¿Para qué tratar a los locos si puedes desplumarles la pasta?,

lo que nos lleva de nuevo a Desviat a su cita del libro de Mandeville, "Fábula de las abejas"(1705):
La ganancia, que entraña vicio y pecado, es necesaria para la armonia social, en cuanto es eficaz en el mercado, creando riqueza aunque no necesariamente de forma decente.
Éste sí que fue un cínico que nos abrió las puertas del infierno.

jueves, noviembre 05, 2009

Monseñor Berzosa y las cenizas

El obispo auxiliar de Oviedo no cree que los católicos debamos incinararnos, salvo por razones muy especiales que no especifica, o por higiene publica. Monseñor, ¡espero no tener que enfrentarme a una peste como la finales del XIV para poder ser incinerada sin temor a que mi carne no resucite al final de los tiempos!
Control sobre la vida, la sexualidad, el nacimiento y no ya sólo sobre la muerte, sino también sobre la forma de honrar los restos de los que se fueron. Algunos miembros de la jerarquía católica son peor que un cilicio.

miércoles, noviembre 04, 2009

Más bien...sí.