martes, julio 14, 2015

True Detective T2: más referencias angelinas: El Lux de #Lucifer


¿El Lux Infinitum que Frank Seymon  recupera tras practicar una brutal ortodoncia es una referencia homenaje al Lux que el Lucifer de Neil Gaiman/Mike Carey mantiene en Los Angeles? No puede ser coincidencia. ¿Es sólo un guiño´o una pista? ¿En qué convierte esto a Frank? ¿En el portador de la luz, el gran embaucador?


lunes, julio 06, 2015

Parecidos razonables y referentes posibles en la T2 de True Detective




El conocido como "máscara de cuervo" en las redes, ¿no se parece más a la negra figura protagonista del Halcón Maltés, basada en la novela de Dashiell Hammett y dirigida por John Huston, que a un cuervo? Es, para mí, el primero de los muchos homenajes referencia al género negro con fondo californiano en esta segunda temporada de True Detective, que ya de entrada su guionista productor, Nic Pizzolatto, quería diferente a la primera. Un segundo podía ser el picadero de Caspere que, con cámara oculta incluida, recuerda inevitablemente a la casa de chantajista Geiger del Sueño Eterno: Chandler, Hammett, Ross Macdonald, James Ellroy y películas que van desde las ya las mencionadas pasando por la mítica Chinatown, L.A. Confifential o incluso ¿Quién engaño a Roger Rabbit? y su condenada linea roja en lugar de "nuestro" corredor ferroviario. Parece que esta segunda temporada huye aparentemente de la mítica ocultista -al menos no la pone en un primer plano- apostando al negro en la trama y la letra si no en el fondo. Porque los personajes, los diálogos inteligentes y la descomposición que nos consume están de nuevo ahí como también, y en su  mejor sentido, el ideal americano que más nos gusta, el que narraron p.e. Chandler, Faulkner, Capra o Lang: el triunfo del hombre común sobre los poderosos, los fanáticos, los corruptos y, de rebote, la redención siempre posible.


martes, junio 30, 2015

Goodreads: Reto del verano 2015

Cuarto reto de Goodreads, hasta el 1 de Septiembre. Creo que voy compaginar los dos e intentar conseguir un total de cuatro.

OPCION A: "DESEMPOLVANDO LIBROS"

Para aquellos que tengamos libros en nuestra lista de pendientes muuuucho tiempo y que por el bombardeo de novedades no leemos ni a la de tres, es la opción ideal.

Condiciones:

- Que al menos uno sea un Clásico de la Literatura.
"Enrique VIII y la cisma de Inglaterra".-Calderón de la Barca.

- Que al menos uno tenga una portada veraniega.

- Que todos los tengas en tu lista de pendientes como mínimo un año.



OPCIÓN B: "BUSCA EN LA PORTADA"

- Una chica.
"Así empieza lo malo".-Javier Marías
- Un tatuaje o símbolo.
"Condenada".-Chuck Palaniuk
- Un arma (pistola, espada, cuchillo, arco, etc) -
"Tenemos que hablar de Kevin".-Lionel Schriver
- Un animal.
"Lobisón".-Ginés Sánchez 

- Un paisaje veraniego.

- Un chico.

- Una pareja.

- Un helado o bebida refrescante.

- Un elemento (fuego, agua, hielo, nieve, etc).

- Una Casa (casa, mansión, castillo, cabaña, etc).

- Un transporte (coche, bicicleta, avión, barco, etc).

- Algo de la ciudad (edificio, carretera, parque, puente, ...)

- Un libro.

- Unas gafas de sol.

- Un aparato tecnológico.


Reto mínimo: leer dos libros.

martes, junio 16, 2015

Valar Morghulis, pero no Jon Nieve. Sobre el final de la Quinta de Juego de Tronos

(SPOILER) sólo decir que, pese al afecto que siento por Tyrion y a su riqueza como personaje, sin Jon Nieve yo me apeo de Juego de Tronos... 

No pierdo la esperanza, sin embargo, en que las teorías de los fans -lectores o no de los libros- se cumplan y retorne en la forma que sea, porque él era el hombre bueno, el que hacía frente a sus debilidades con dignidad, sinceridad y valor, el que luchaba por hacer lo que debía hacerse, un Perceval digno de sostener el Grial y reconocer a su dueño. 


Sin Jon Nieve nos hemos quedado aún más huérfanos que sin Ned Stark. 

domingo, junio 07, 2015

"Yo no duermo, solo sueño" (Detective Rust Cohle). De qué hablamos cuando hablamos de series.

Cuando tenía unos trece años, a finales del verano, me enfrenté -y digo bien- a "Asesinato de calidad" de John Le Carré. No me gustó. Me asustó, deprimió y lo detesté. Sin embargo, alguna huella de su inteligencia debió quedarme en la mente, porque al verano siguiente lo volví a leer. Y lo devoré de un tirón. Sólo un año de diferencia. El libro era el mismo; obviamente, yo no. Supongo que cada momento tiene su historia y que es un error generalizar. Cosa que hacemos todos. Acabó de leer el "Morse, Lewis y Hathaway", artículo del querido Javier Marías  hoy en el Semanal del El País. Lamento no coincidir con él, cosa que sí hago habitualmente. Por desgracia  no he visto "Inspector Morse" ni "Lewis". Apuntadas quedan. Pero no entiendo por qué en la defensa de estas series se debe atacar el gusto por otras. De hecho, tampoco he sido seguidora de "The Wire" ni "Breaking Bad", pero sí se que ésta última es una de la series preferidas de una mi más queridas amigas, cuyo gusto respeto y comparto, aunque no siempre -como debe ser-. Y se que  las correrías de Walter White la ayudaron e hicieron feliz en momentos difíciles y eso me basta. El tema de ésta, como el de la mayoría de las series de producción USA, es la familia. La familia que no empieza ni acaba en la sangre (ésto proviene directamente de "Supernatural", otra "simplería" que no agradaría al sr. Marías, me temo). No lo esconden. Es como si naciera directamente del ADN de un país de huérfanos. Huérfanos que aman el espectáculo.
Cuando hablamos de series, novelas e historias -da igual el soporte- hablamos de amor. El amor es ciego y estúpido la mar de la veces, Y nos duele. A mí me entusiasmó la primera temporada de "True Detective" y espero con temor y excitación la segunda, que se estrenará el 22 de junio en el Plus. Está llena de referentes pop -cosa que me entusiasma, de horror, vacío y, sin embargo, también de redención y amistad. Es pretenciosa, preciosista y pedante. Como lo es "Hannibal" (tengo grabado a la espera el primero de la tercera temporada) Y las dos me encantan. Porque no sólo lo creíble nos salva. A veces necesitamos el humo y la traca, lo pueril y lo demenciado. Benditos sean.