lunes, octubre 12, 2026

#Reseña #RetoNetherfield 26 Mosquitos de William Faulkner

Por lo que sé, está fue la segunda novela publicada por Faulkner. Queda claro que intentó una forma nueva de narrar y buscó también como género para estrenarse en ella la sátira. No le salió del todo mal, pero los que amamos al Faulkner posterior lo echamos de menos.

La inteligencia y su bien escribir están ahí, así como temas que se reproducirán siempre -Jenny es un Eula Varne en ciernes por ejemplo, aparece por supuesto el retrato descarnado del sur y su gente en cóctel de añoranza incomprensible, amor y crítica. Y desde luego, la insufrible condescendencia de los poderosos y pudientes hacia los trabajadores. 

La obra es prácticamente diálogo, constante y zumbante, como los mosquitos que le dan título y que no se nombran nunca. ¿Para que? Los tenemos alrededor todo el rato. Y al menos los pesados insectos tienen un propósito. Tampoco a los personajes se les suele citar por su nombre - a excepción del Sr.Talliaferro, quien, por otra parte, usa un apellido falso-; aspiran en la mente del autor a representar tipos: la sobrina, el sobrino, el capitán, el semita (?¿) … con muchos prejuicios y poco éxito. No me importa que se resguarde bajo la denominación de sátira.

En cualquier caso, me ha pillado justo cuando ya soy demasiado mayor quizás. La vedad es que me identifican más los desplantes de la juventud que el esfuerzo de adultos ya casi en la vejez de vampirizarlos. Adultos ricos, solos y muy aburridos. Resulta patético y hasta cierto punto, injusto. Y me cansa como tema.

jueves, octubre 01, 2026

#LeoAutorasOctubre 2026

La iniciativa #LeoAutorasOct surgió en agosto de 2016 de un grupo de tuiteras. que se percataron de que existía una desigualdad entre el número de hombres y mujeres que leían al cabo del año y se propusieron que durante el mes de octubre solo leerían a escritoras. La propuesta coincidió con la instauración del Día de las Escritoras(19 de Octubre) por parte de la Biblioteca Nacional de España, la Asociación Clásicas y Modernas y la Federación Española de Mujeres Directivas (FEDEPE).

Ya no se convoca por desgracia, y además lo ideal es buscar que las autoras sean leídas todo el año, pero yo sigo dedicando Octubre especialmente a las escritoras. Por otra parte, me hace especial ilusión poder homenajear leyéndola, claro, a la gran Patti Smith, Premio Princesa de Asturias  de las Artes 2026.


Iré actualizando el listado:

  1. Mandíbula de Mónica Ojeda

sábado, septiembre 19, 2026

#Reseña #LeoAutoras La malnacida de Beatrice Salvioni: el valor de las palabras

La historia del nacimiento de una amistad genuina entre dos adolescentes de muy distinto origen así como el despertar de un amago de sororidad entre un grupo de mujeres en plena plenitud del fascismo en Italia.


De no estar tan bien construida y escrita, esta historia podría resultar empalagosa e inverosímil. Pero Salvioni soslaya estos riesgos con habilidad: con el impactante comienzo y el perfecto retrato de los personajes a través de sus obras y palabras  -lo que sin duda agiliza el desarrollo de la trama... - además de su estilo claro, directo, aunque, eso sí, con algún efecto teatral. La autora consigue con esta combinación hacernos empatizar con las protagonistas de forma irremediable. Sin embargo, y pese a que he podido recordar lo inocentemente eufórica  que me sentí cuando vi de estreno la película ¡Arriba Hazaña!, soy incapaz de creerme nada de lo que ocurre al final de esta novela. Cosas de la edad, supongo. Porque, ojalá..  Al menos tiene el acierto de dejarlo en una declaración sin solución ni final feliz que quede escrito.

jueves, septiembre 17, 2026

#Reseña Éramos unos niños de Patti Smith: Nacidos en lunes

Estas memorias se centran sobre todo en la indestructible relación que mantuvieron Patti Smith y Robert Mapplethorpe. Incluso desde la niñez busca entre ambos lo que los une y lo que no porque las contradicciones que son pegamento y no frontera en su relación. La base siempre fue el respeto y la lealtad.

Resulta conmovedora y absolutamente inspiradora la valentía, la fuerza de voluntad y la amable humildad de una Patti niña y adolescente, quien, pese a los males que la aquejaron y la terrible renuncia con la que entró en su vida independiente, conservará para siempre. ¡Qué grandeza en su sensación exultante de libertad! Sola, sin medios, trabajo o lugar donde dormir, pero también sin lugar para el miedo, tropezó de casualidad con Robert y ya nunca se separaron. Diferencias artísticas y vitales aparte, constituyeron un micro universo de dos. 

La narración pasa por las experiencias de ambas infancias, sus confidencias sobre ella, y su camino juntos o en paralelo a partir de su tercer y definitivo encuentro. El relato es ameno, con muchas anécdotas que no recurren al morbo, contadas con naturalidad, en su estilo directo y lírico a un tiempo, siempre ágil 

lunes, agosto 31, 2026

#Reseña #LeoAutoras Como bestias de Violaine Bérot: mejor no salgas del rebaño

Esta excelente narración pone en evidencia la enorme hipocresía de nuestra sociedad que sabe esconder, autocomplaciente, sus prejuicios y miedos tras la excusa del "bien común". Se trata de un libro de lectura ágil, construido con las declaraciones de diferentes testigos e implicados. Son testimonios, no hay diálogo. Se trata de un formato que me ha recordado al de Entrevistas breves con hombres repulsivos de David Foster Wallace; transcripciones de respuestas cuyas preguntas no aparecen, pero de las que no es difícil averiguar que nos encontramos frente a una encuesta policial. A través de sus palabras vamos descubriendo lo ocurrido, los antecedentes y el terrible final. Interesante me ha parecido que sólo de alguno de estos interlocutores se nos deja saber el nombre. Es como si la autora estableciera en ese don el rango de cada cual en la escala de la genuina humanidad.  

Destacar los preciosos, líricos y muy clarificadores interludios entre cada declaración. No digo más, porque no quiero estropear la lectura de esta novela a quienes les pueda apetecer. De hecho, recomendaría sumergirse en ella sin más referencia que sus merecidas buenas críticas.


Además de la denuncia de la violencia oficializada contra lo diferente y/o divergente, resalto también el hincapié de Bénoit en el hecho preciso de la defensa de los derechos de la mujer frente a la maternidad. Me ha recordado a canciones como Can you blame the sky? de Alela Diane o Down the water de PJ Harvey. O de una de mis lecturas de este año:  Una mare un sap de Concta di Gregorio. La capacidad de ser madre nunca debería ser una imposición.

sábado, agosto 29, 2026

#Reseña #LeoAutoras Esta herida llena de peces de Lorena Salazar Masso

Con un aire de cuento, un amago de ensoñación estridente a veces, la narradora nos desgrana el viaje de una mujer y un niño. Sabemos que la mujer no es la madre pero que se siente como tal hasta el desespero y que además, no se siente merecedora. Recibió un don no solicitado, que ahora necesita como el aire, y que teme perder. A medida que el viaje a través del río Atrato avanza, vamos conociendo más a la mujer, el por qué de sus inseguridades -al menos esa es la intención de la autora, creo, aunque no lo consigue del todo. Concede gran importancia a su blanquitud, que siente increíblemente cómo un hándicap en un zona de mayoritaria población negra. Ella lo vive como una carencia. Difícil de comprender esta percepción de racismo a la inversa sobre todo por la conciencia clara de que han sido siempre ellos los robados, raptados, explotados, maltratados y lo siguen siendo, aún ignorados, abandonados a su suerte. Es como si quisiera esconder su vergüenza y sentimiento de culpa victimizándose. En algunos personajes de Faulkner encontramos un comportamiento parecido. Conocemos también al niño tan genéticamente separado de ella, él sí perfectamente integrado, a los compañeros y compañeras de viaje, las particularidades del río, sus paradas reflejo del terrible abandono y violencia a los que malamente sobreviven los habitantes del Choco colombiano. Cada parada trae un nuevo horror. La respuesta pone de manifiesto la resiliencia de estas personas. Sin embargo, se echa de menos un tono de denuncia más clamoroso, más indignado, menos resignado. Ni siquiera en el previsible final.
Intenta recordar al viaje de Marlow por el Congo hasta Kurtz, un propósito muy ambicioso. Demasiado. 

#Reseña #LeoAutoras El morador de Daria Pietrzak

Una historia tremenda que atrapa enseguida sin necesitar de un ritmo trepidante ni giros repentinos. De hecho, el relato empieza con la remembranza plácida, bucólica incluso, de los veranos de la infancia de nuestra protagonista. Nada nos prepara para lo que sigue: un crescendo en el sentimiento de angustia a medida que Lis va desde el temor a la certeza de estar siendo acechada, acosada incluso, y descubrimos que ese temor es muy real y no propio, sino que ha aterrorizado de forma continuada a otros personajes. El desarrollo de la historia y de esta certeza lo consigue la autora sin alardes ni prisas, con un uso del gore en absoluto gratuito. Es la representación del espanto total a ser devorado en todas las formas posibles, del rechazo físico y psicológico a la ocupación del propio ser. La historia contiene el retelling de un cuento de hadas que deja claro la denuncia de la autora frente a posición de la mujer, siempre juzgada, utilizada, abusada y finalmente condenada. No hay escapatoria, ni siquiera para las más dóciles. Ni siquiera para las más indómitas. Es morador es un él, que además deshecha la competencia.  Aparte de King, esta novela me ha traído a la memoria dos geniales relatos de horror: La casa maldita de Lovecraft y El Horla de Guy de Maupassant.