miércoles, mayo 20, 2026

cita

No había gran cosa allí dentro. Un par de pantalones vaqueros, varias camisetas, la bolsa de la ropa sucia, un jersey hecho una bola. Cerró la puerta y miró alrededor. Estaba seguro de que todo eso estaba siendo una pérdida de tiempo. En la pared había un calendario colgado, VISTAS DE BONNIE, ESCOCIA, un crucifijo que pendía de un clavo y una fotografía del día del deporte en el Hogar Nazareth. Malone con una pequeña copa entre las manos, el padre McClure entre el gentío, a su espalda. La cómoda era antigua y estaba llena de rasguños; parecía uno de esos muebles de posguerra. Encima había un par de botellas de cerveza vacías, gomina Brylcreem, un pote de talco Old Spice. —Me sorprende que no se pegase un tiro antes —dijo McCoy—. Vivir en semejante basurero sería suficiente para acabar con los ánimos de cualquiera. McCoy abrió el cajón de la mesilla de noche. Un par de revistas guarras. Biker Orgy, Cavalcade. Verlas le llevó a preguntarse cómo le irían las cosas a Ally el Sucio. A Cooper le gustaba obtener resultados rápidamente. Tal vez tendría que pasar a verlo esa misma noche. También había un libro, un viejo libro en tapa dura, con los ribetes de las páginas dorados, como si fuese una Biblia. Lo tomó y leyó el lomo. —Las confesiones de Aleister Crowley.

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