jueves, junio 25, 2009

¿Y tu... por qué no te has casado?



... y estaba yo tan tranquila y féliz recogiendo, ya lista para fichar y salir pitando del curro, cuando una compañera, más joven que yo, me pregunta sin previo aviso, así, de sopetón:

Y tu Ajenjo, que eres tan guapa (?) y tan simpática, ¿cómo es que no te has casado?


Obviamente, la idea de una libre elección ni se le había pasado por la cabeza. Con los ojos como platos, la duda: ¿Responder? ¿Con ironía, crueldad, grosería, yo-y-mi-circunstancia, discurso feminista? ¿O hacer oídos sordos? He optado por recitar desenfadadamente parte de una de las estrofas del "Ya no puedo más" de Camilo Sexto -que considero himno cuasi oficial del Teleoperodor/ra (y de cualquier asalariado si a eso vamos):

siempre me voy a enamorar de quien de mi no se enamora

Lo que no se aleja tanto de la verdad, mucho más compleja y rara, por fortuna. Sin embargo, su expresión de clara comprensión y empatía me ha dicho que aceptaba la respuesta con alivio. Ay, ay, ¡qué tantas mujeres aún midan su éxito personal en el hecho de tener o no pareja estable!
Se aceptan sugerencias de respuesta. Por si hay una próxima ocasión.

2 comentarios:

  1. Perdón por hablar de mi libro: hace años, recién aterrizada en la Universidad, una de mis bullers, cajera en el Alcampo: "¿pero no estás con ningún chico, no?".

    Hace tres días, en el hospital: "¿y no tienes hijos? ¡Pues se te pasa el arroz!".

    ¿Se pasan los arroces, para que se los coma QUIÉN?

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  2. Mi arroz es brillante, y nunca se pasa.
    Rozonda, arrocera

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