sábado, diciembre 04, 2010

La redención posible

(...sólo Dios sabe en qué formas y medidas se funden o se distinguen la oscuridad y la luz), (...). De hecho, percibí que había un peligro en meditar acerca de la razón por que Dios permite el mal, y de las formas como lo utiliza. Sentí que únicamente Él lo comprende, y no nos corresponde a nosotros justificar el mal ni definir, mediante lecturas dudosas de lo que el mal ha significado cada día y en cada época, la función que desempeña. Me alegró no poder entender el misterio del funcionamiento del mal en el mundo. Anne Rice, La hora del ángel. Ediciones B.

Ya es conocido el entusiasmo de los recién conversos. Pero me gustaría preguntarle a la señora Rice si utiliza a Toby O'Dare, su personaje, como portavoz, y en su caso, qué entiende por "dudosas". ¿Quién, cómo, con qué autoridad etiquetamos los pensamientos o las reflexiones? La fe ciega es demasiado díficil. ¿Quién puede caminar sobre el fuego o dormir con leones? Esa es la Fe que mueve montañas. Pero, ¿debemos renunciar a la curiosidad? Entiendo que Rice hace referencia en este momento de su novela a la necesidad de que la fe se cimiente en la negación de uno mismo y en la humildad de la aceptación. Lo que tiene un peligro. Sin verdadera bondad ni conocimiento, la fe ciega conduce al fanatismo y al miedo. Por eso, Toby, ha pasado por su momento de contrición y ahora paga su penitencia.
Si la curiosidad no mata la gato, ¿es la redención posible?

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